20 de septiembre de 1998

ANTE LA "TREGUA" DE ETA: EL TERRORISMO

NO DESAPARECERÁ EN EL SISTEMA ACTUAL

NI CON LA CONSTITUCION VIGENTE

Ciertos acontecimientos recientes, relacionados todos ellos entre sí aunque a veces de forma oscura, están llevando a parte de la opinión pública a una cierta euforia según la cual estaría próximo el fin del terrorismo en España. Nos referimos a:

- Los innegables éxitos policiales en la lucha contra ETA y su entorno (Aek, Egin, HB...).

- El encarcelamiento de los máximos responsables de esa lucha anti-terrorista durante el gobierno del PSOE.

- La creación de un frente común de los nacionalistas vascos en el llamado "Foro de Irlanda".

- El anuncio de una "tregua" de ETA de cara a las próximas elecciones en Vascongadas.

Todos estos aspectos de la realidad no nos pueden hacer olvidar la realidad más profunda en la que nace y se desarrolla el fenómeno terrorista y en la que vemos indicios que nos obligan a ser más cautos. ETA es una consecuencia, no una causa. Por eso tememos que el terrorismo no desaparezca en el sistema actual ni con la constitución vigente, ni siquiera aún cuando ETA deje de matar. Porque después de ETA -suponiendo que se disuelva- nada impedirá que venga algo igual o peor. Y la prueba más palpable de que no va a terminar ahora el terror en España es que el mismo Parlamento que hoy aplaude unánime el cese de los atentados, es el mismo parlamento que dentro de unos días debatirá la ampliación de la ley del aborto y decidirá sobre la vida y muerte de miles de seres humanos inocentes.

Cada vez que ETA conmueve a España con un asesinato se suceden las declaraciones de condena de los partidos políticos, siempre las mismas, como parte de un macabro ritual. La COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA (CTC) comparte y se une al mayoritario sentimiento de repulsa ante el terrorismo pero quiere dar a conocer las profundas discrepancias que la separan a su vez de los partidos del sistema.

La CTC, al mismo tiempo que declara su absoluto rechazo a los métodos terroristas, y en defensa de un mismo y básico derecho a la vida, expresa su más enérgica condena a cualquier despenalización o legalización del aborto. La CTC denuncia por tanto la hipocresía y la incoherencia de los partidos del sistema que con su silencio se hacen cómplices de la matanza de los inocentes y que carecen por ello de autoridad moral para condenar el terrorismo.

La CTC expresa en las razones siguientes su convencimiento de que ni la Constitución , ni los partidos actuales, lograrán poner fin al terrorismo:

1. La Constitución de 1978 permite la difusión de doctrinas falsas, basadas en el odio y la mentira, que propician la existencia de grupos violentos como ETA y GRAPO. El sistema liberal siembra vientos y se asombra de recoger tempestades, porque es inútil decir a los etarras "pensad lo que queráis pero no matéis" cuando ellos pueden contestar "es que pensamos que hay que matar".

2. Los partidos del sistema no tienen argumentos éticos contra el terrorismo. Porque han puesto y ponen trabas a la enseñanza de la moral católica en las escuelas consintiendo que desde los medios de comunicación se haga burla de dicha moral y se fomente la violencia. Porque nunca hacen una condena genérica del terrorismo sino que lo justifican o no dependiendo de sus intereses (como fue justificado y ensalzado en su día frente a la dictadura franquista). Porque algunos llegan a equiparar el terrorismo -como han hecho recientemente los partidos que forman el llamado "Foro de Irlanda"- con un "conflicto militar". Porque se permite a personas con un conocido historial terrorista ocupar cargos públicos. Porque episodios como la guerra sucia de los GAL demuestran la relatividad de ciertas convicciones éticas.

3. La ley ya no garantiza el derecho de todos a la vida. Los mismos partidos que condenan el terrorismo o que lo sufren directamente silencian de forma sistemática otra realidad: la muerte provocada mediante el aborto de miles de seres humanos (53.000 en 1997) que no han hecho nada, ni siquiera nacer. La ley permite que las clínicas abortistas muevan un volumen de negocio de al menos 3.000 millones de pesetas cada año. Además muchos de esos crímenes legales son subvencionados con fondos públicos. En estas circunstancias el Gobierno del PP se atreve a calificar la actual legislación abortista de "suficiente".

Por todas estas razones la CTC denuncia la vaciedad y la inutilidad de las estereotipadas condenas al terrorismo. Aunque nos alegramos por el reciente anuncio de una "tregua" por parte de ETA, no compartimos la euforia pacifista. Una vez más, la CTC convoca a los españoles a una reflexión sobre las fatales consecuencias a las que nos llevan una Constitución y un sistema político ajenos al ser y a la Tradición de España.

Declaración difundida con ocasión del Acto Carlista de Isusquiza

celebrado en Landa (Alava) el 20 de septiembre de 1998